Los miembros de una familia se reúnen en torno al televisor, incluso se han puesto de acuerdo en ver el mismo programa, pero no se hablan. No hay discusiones en alta voz. Los comentarios no se dicen, se escriben. Es la última plaga, o el último hábito, del salón de estar. Los hijos ven lo mismo que el padre, pero lo comentan en sus tabletas o en sus móviles con otros. Es el fenómeno de la segunda pantalla.

El 63% de los propietarios de una tableta la utiliza mientras ve la televisión. Más aún, el 41% de su tiempo ante la pantalla lo pasa con la tableta, según IPanel Data sobre el comportamiento de los televidentes en Estados Unidos y el Reino Unido. Es decir que ven La Voz en la tele, pero lo comentan en la tableta. El fenómeno no es meramente sociológico, sino que afecta (desconcierta) a los audímetros y a, lo que es más importante, la publicidad.

El comportamiento de los enganchados a la segunda pantalla, tampoco es uniforme, aunque sí hay fuertes tendencias. Según el mismo IPanel Data, un 34% se dedica a bloguear o escribir en redes sociales como Facebook y Twitter; el 25% surfea por Internet, el 28% busca información de algún producto que enseña la pantalla; el 21% busca información relacionada con el programa que está viendo y el 16% algún vídeo también relacionado con el show, el 11% participa en las votaciones y hay un 9% que chatea en directo con el programa, lo que llega a plantear situaciones chuscas como la del padre que vio en pantalla, durante un programa de Sálvame, un mensaje de su hijo, cuando lo creía durmiendo. El padre reaccionó con otro mensaje: “Deja de chatear y métete en la cama de una puñetera vez”.

En España, según GfK, el 47% de los encuestados considera que los programas con los que puede interactuar le resultan mucho más interesantes.

Sí es cierto que el televidente de la tableta se distrae más. El 36% pone más atención en la tableta que en el televisor, lo cual es una mala noticia para la televisión y sus anunciantes. El reto es aprovechar a esos televidentes de la tableta antes de que los aprovechen otros. No vaya a pasar que te vean en la tableta gratis Mad men y estén pagando por contenidos añadidos de la serie que, por ejemplo, proporciona Miso, uno de los muchos servicios que están naciendo para aprovechar la convivencia televisor-tableta. Como Miso o Intonow, dedicados a rastrear a aficionados que ven las mismas series en ese momento, o Shazam, que si empezó identificando canciones ahora lo hace con los anuncios. Son aplicaciones que han entendido la interacción mejor que las televisiones.

Peter King, director de aparatos del hogar en Strategy Analytics ve también una incomprensión de las empresas tecnológicas. Se refiere, por ejemplo, a Google TV y a los televisores inteligentes. “El consumidor lo que quiere delante del sofá es hacer menos esfuerzo, no más. Esa es la regla de oro, que Google TV ha olvidado. Nos quería obligar a tener un mando con doble cara con decenas de miles de instrucciones en la pantalla. La televisión es para mirar”.

Los fabricantes tienen que recuperar las raíces de la televisión. “La killer aplication para la televisión inteligente será la televisión. Mucha gente ha intentado probar cosas diferentes y todos han fracasado”.

Según Strategy Analytics, la gente no usa muchas aplicaciones en el televisor, primero por el entorno familiar en el que se encuentra y después porque el sistema es lento. “Un error que se comete es tener 25 categorías de aplicaciones”, añade King. “Suponían que la gente estirada en el sofá iba a estar buscando en la pantalla de la tele, y no. Quiere tener una posibilidad de elección limitada”.

King señala las cosas que nunca hará la gente ante un televisor por inteligente que sea. “No va a entrar en Facebook o Twitter a través de ese aparato, porque es algo muy íntimo; tampoco va a consultar el correo delante de la familia”. Pero sí va a buscar en GetBlue a gente disfrutando con tu misma serie.

from Portada de Tecnología | EL PAÍS http://elpais.com/tecnologia/2012/10/09/actualidad/1349801150_520583.html

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